No lo armás ni lo mantenés vos
Un chatbot de flujos lo configurás vos y, cuando algo cambia o se rompe, es problema tuyo. Acá lo armamos, lo operamos y lo arreglamos nosotros.
Da turnos, manda los recordatorios y contesta las preguntas que repetís todos los días. De lo técnico nos ocupamos nosotros: el sistema, las actualizaciones, el monitoreo y el soporte. Vos no instalás nada y no mantenés nada.
Un chatbot de flujos lo configurás vos y, cuando algo cambia o se rompe, es problema tuyo. Acá lo armamos, lo operamos y lo arreglamos nosotros.
“Agregá depilación a los servicios” o “los sábados no des turnos”: lo decís como se lo dirías a una persona, y el cambio sale probado. Sin tickets, sin presupuestos de programador.
Tus datos no conviven con los de otros negocios en una plataforma compartida. Tenés tu propio sistema y tu propia base de datos.
Si la IA se cae, tus clientes siguen teniendo un menú con sus turnos reales, y casi todas las fallas las repara el sistema solo.
Cada mejora y corrección que hacemos llega a todos los clientes, probada primero en un lugar y recién después liberada para todos. Sin costo de desarrollo y sin frenar tu atención.
Si tus clientes escriben para preguntar horarios, precios y disponibilidad, y alguien tiene que dejar lo que está haciendo para contestar, esto se hizo para vos. Con agenda, portal para tus clientes y un panel para vos.
Tus clientes escriben a las once de la noche o un domingo y reciben una respuesta de verdad, con tus horarios y tus servicios, en lugar de un contestador y la espera hasta el lunes.
Cada turno recibe un recordatorio el día anterior, con una respuesta para confirmarlo o moverlo. Un horario que se libera antes se le puede ofrecer a otra persona.
Las preguntas que contestás veinte veces por semana pasan a contestarse sin vos. Las que de verdad te necesitan te siguen llegando.
Ninguna app para instalar, ningún servidor, ninguna actualización y ningún proveedor de IT a quien perseguir. Operarlo es nuestro trabajo, y es parte de lo que estás pagando.
Todo esto ya es parte de D·IA, para vos y para tus clientes.
Tus clientes entran con un código que les llega por e-mail, sin contraseña para recordar, y resuelven solos lo que hoy se vuelve un mensaje.
Registrá un pago, emití el recibo o armá un presupuesto con ítems desde el panel, o simplemente pedíselo al asistente.
Tratamiento de datos pensado para la LGPD, del portal al panel.
Los requisitos de cumplimiento propios del área de salud se evalúan caso por caso.
Con el tiempo conoce tu negocio como alguien del equipo.
Gestionado de punta a punta.
Tus horarios, tus servicios, cómo querés que le hablen a tus clientes y qué no se puede decir nunca. Una conversación, en lenguaje normal. Sin formularios para llenar.
Construimos tu propia instancia, conectamos tu número de WhatsApp y el portal de tus clientes, y a partir de ahí nos ocupamos de todo: el sistema, las actualizaciones, el monitoreo y el soporte.
Escriben al mismo número de siempre. Vos ves todo desde tu panel, y pedís cambios en lenguaje normal cada vez que lo necesites.
MIM es el asistente de un consultorio médico en Brasil, en producción desde 2026. Es el sistema del que nació este producto.
Acá no se publica ningún dato de pacientes ni ninguna cifra de uso.
Esta es la parte por la que nos estás pagando y la parte en la que nunca deberías tener que pensar.
Pedís el cambio como se lo dirías a alguien. Antes de salir pasa miles de pruebas automáticas, y si una sola falla no sale nada.
Cada quince minutos chequea sus servicios, disco, memoria, certificados y backups, y repara lo que puede sin que haya que llamar a nadie.
Las alertas nos llegan por WhatsApp, con mail de respaldo, y si el servidor mismo se detiene, un segundo sistema lo nota y lo vuelve a poner en marcha.
Todas las noches se hace una copia de seguridad cifrada, y tu sistema entero se puede volver a montar en otro proveedor sin perder nada.
1/5Todo funcionando normalmente.
Si falla un solo test, no sale nada y los que nos enteramos somos nosotros.
Cada perfil está aislado en la base de datos y en el agente mismo, no sólo en la pantalla. A lo que un perfil no llega, nadie lo puede convencer de llegar.
Ve y opera todo, aprueba lo que el asistente aprende y pide cambios en lenguaje común.
Equipo · recepciónSe ocupa de la agenda y del día a día, y sólo ve lo que su rol permite. Lo que puede hacer lo decidís vos.Sólo sus propios turnos, pagos, recibos, presupuestos y documentos, por WhatsApp o en el portal.
Información general y turnos. Datos personales de nadie.
Nuestro equipo técnico: cuida el sistema y nunca ve datos de clientes.
Datos de clientes · sin rutaDegradar a algo que todavía funciona es un requisito acá, no un parche posterior.
1/4El asistente está atendiendo como siempre.
No. Nos contás cómo trabajás y de ahí en más usás WhatsApp y un panel. Todo lo técnico es nuestro, incluidas las partes que se rompen.
Tus clientes igual reciben un menú con sus turnos y documentos reales, y un modelo de respaldo toma el relevo mientras el principal no está. La mayoría de las fallas las repara el sistema solo, y la alerta nos llega a nosotros, no a vos.
Tu negocio recibe su propia instancia, con su propia base de datos, no una compartida. Cada perfil está aislado, así un cliente sólo llega a sus propios datos, y tu equipo sólo ve lo que su rol permite. El tratamiento de datos está pensado para la LGPD: el cliente puede descargar sus propios datos y, a pedido, ser borrado por completo. Los requisitos de cumplimiento propios del área de salud se evalúan caso por caso.
Depende de cuánto quieras que se haga cargo. Eso lo calculamos en la primera conversación y te lo decimos con franqueza, en vez de publicar acá un número que no te iba a servir.
No. Cada mejora y corrección que hacemos llega a todos los clientes, probada antes, sin costo extra y sin frenar tu atención.
La primera conversación lleva media hora y no cuesta nada. Vas a darte cuenta rápido si esto encaja con tu forma de trabajar, y si no encaja te lo decimos.